Conoce los pilares para una vida saludable
Hábitos de cuerpo y mente para una vida saludable

¿Te has preguntado alguna vez cómo define la ciencia el concepto de salud? De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la salud es “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”[1]. Se deduce que una vida saludable contiene más elementos de los que a veces pensamos.

Por eso, cuando hablamos de forma integral sobre vida saludable incluimos tanto el bienestar físico, como el emocional o el mental.

Para lograr este bienestar integral propio de una vida saludable necesitamos pilares físicos y emocionales. Los primeros están relacionados con la alimentación, actividad física y sueño reparador.

Los pilares emocionales son las relaciones personales, equilibrio emocional y la espiritualidad. Así lograremos el ideal de una mente sana en un cuerpo sano.

Veamos ahora los factores y los hábitos de vida que fomentan esta salud integral.

Cuerpo sano: alimentación, actividad física, sueño

El escritor y periodista Michael Pollan resume de manera magistral con tres principios la esencia de una alimentación saludable:

“Come comida, principalmente plantas, no demasiada”.[2]

Cuando dice “come comida” se refiere a comida que no sea altamente procesada. La que no contenga aditivos químicos a los que el cuerpo humano no esté acostumbrado.

Al referirse a que sea una alimentación de “principalmente plantas” indica la importancia de las frutas y verduras en un estilo de vida saludable. “No demasiada” significa controlar la ingesta calórica.

Esto se traduce en buenos hábitos como no comer hasta la saciedad. Igualmente, hacerlo lentamente y con atención. Además, evitar la televisión o el smartphone cuando estemos comiendo.

Actividad física para una vida saludable

La actividad física es complemento imprescindible para una buena salud. Busca activamente oportunidades para caminar, subir escaleras, levantarte de la silla, etc.

Podrías fijarte el objetivo de caminar al menos 10.000 pasos diarios o unos 7 kilómetros. La meta depende de tu nivel actual de actividad física. Podrías empezar tratando de llegar a 6.000 u 8.000 pasos. Pero recuerda: siempre algo es mejor que nada.

Importancia del sueño

El sueño, por sus funciones reparadoras, es clave para una vida saludable tanto física como emocional. Según el científico británico Matthew Walker,

“el sueño cuida con benevolencia nuestra salud psicológica y recalibra nuestros circuitos cerebrales emocionales”.[3]

Procura dormir las horas que necesites. Ocho horas, una hora arriba o abajo, es la media de un adulto. Y crea un hábito regular de sueño.

Mente sana: equilibrio, relaciones, bienestar espiritual

Las relaciones personales satisfactorias con familia, amigos, compañeros de trabajo, etc., son el primer factor para el bienestar psicológico.

Tienen función preventiva de enfermedades mentales como depresión, ansiedad y otras. Previenen además el declive cognitivo y ayudan a mejorar tu salud en general.

Las reuniones con amigos, las comidas sin televisión conversando con tu familia deberían ser parte de tu semana. Así como varios tipos de actividades comunitarias.

A veces se nos olvida que las personas somos seres sociales. Necesitamos de otras personas para sentir que llevamos una vida plena y prosperar.

Meditación

No podemos olvidar tampoco que hay muchas técnicas y disciplinas que nos ayudan a lograr el equilibrio emocional. Las diversas formas de meditación pueden ser una ayuda para lograr el deseado equilibrio mente-cuerpo.

El yoga permite combinar el movimiento, la percepción corporal y la concentración mental. Otras prácticas como el reiki, con un componente más espiritual, también pueden ser útiles para algunas personas.

En conclusión, un estilo de vida saludable requiere elementos propiamente físicos y algunos más sociales, emocionales o espirituales.

En cualquier caso, siempre hay que recordar que todos están conectados y se apoyan unos a otros.

La clave está en crear hábitos que traduzcan este conocimiento en acciones cotidianas.


REFERENCIAS.
[1] (Organización Mundial de la Salud, 1946).
[2] (Pollan, 2017).
[3] (Walker, 2019).


BIBLOGRAFÍA.
Organización Mundial de la Salud (1946). Constitución de la Organización Mundial de la Salud.
Pollan, M. (2017). Saber comer: 64 reglas básicas para aprender a comer bien. Barcelona: Debate.
Walker, M. (2019). Por qué dormimos. Madrid: Capitán Swing.

Te inspiramos a vivir una vida mejor a través del cuidado de tu alimentación, bienestar, actividad física, espiritualidad y de nuestro planeta.
Cuida tu Vida