La dieta hiposódica consiste en la reducción de sodio en la alimentación diaria. Aunque es un elemento vital para el funcionamiento de nuestro organismo, es importante no exceder los 2.300 mg diarios recomendados.

Esta cantidad equivale a una cucharadita de sal, pero el consumo promedio de los colombianos es de 10.1 a 13.7 g, aproximadamente una cucharada al día 3.

El consumo excesivo de sodio provoca un aumento de la presión arterial, que representa un factor de riesgo para la salud del corazón y los riñones. Está asociado a enfermedades cardiovasculares, desórdenes cerebrovasculares, insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, osteoporosis y algunos tipos de cáncer 3.

El panorama parece terrible. Sin embargo, la buena noticia es que está en nuestras manos hacer mejores elecciones para nuestra salud y nutrición.

Por eso, te invitamos a conocer más sobre la esta dieta: ¿De qué trata?, ¿para quiénes está recomendada? Además, te damos algunos consejos básicos para reducir tu ingesta diaria de sodio.

Características de esta dieta

Al igual que la dieta astringente, la hipoglucémica, la blanda y otras, la dieta hiposódica es considerada una dieta terapéutica u hospitalaria.

Es un tipo de régimen alimentario en el que se reduce o elimina la ingesta de sal, pues es la principal fuente del sodio que consume el ser humano.

Aunque es muy estricta en el caso de ciertas condiciones médicas, la disminución de sodio es uno de los fundamentos de una dieta balanceada y sana.

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¿Quiénes deben seguir una dieta hiposódica?

Una dieta baja en sodio está indicada para personas con hipertensión arterial, enfermedad renal crónica o aguda, insuficiencia cardiaca congestiva, cirrosis hepática o restricción hídrica.

Pero seguirla es una recomendación general para la salud 2;, debido a que los altos niveles de sodio pueden afectar negativamente nuestro cuerpo4.

Pero ¿qué produce el sodio en el cuerpo?

El sodio captura el agua y, junto con el potasio, la transporta por el cuerpo hasta ser eliminada.

Entonces, a mayor cantidad de sodio, más agua habrá en nuestro torrente sanguíneo; el caudal de la sangre aumentará y se producirá mayor presión y tensión en arterias y vasos sanguíneos 6.

Esto es similar a intentar transportar la poderosa corriente de un río por una estrecha manguera.

También es posible experimentar hinchazón por la retención de líquidos en el cuerpo 7.

¿Cómo reducir el consumo de sodio?

Estas recomendaciones te ayudarán a reducir el consumo de sodio, según los principios de esta dieta.

  • Lee las etiquetas. El sodio no solo proviene de la sal; también está en aditivos alimenticios como el glutamato monosódico, el bicarbonato de sodio, nitrito de sodio y benzoato de sodio. Por eso, es importante revisar la información nutricional de los productos1.
  • Usa aliños puros. Algunas hierbas deshidratadas o condimentos en polvo vienen con sal añadida. Es mejor evitarlos y comprar versiones puras.
  • Evita los procesados. Enlatados, embutidos, sopas y salsas instantáneas, snacks fritos y otros productos similares contienen una cantidad alta de sodio. Ten precaución incluso con aquellos que no son salados (como pan, galletas, cereales o chocolates), ya que el sodio se usa como preservante de alimentos5.
  • Desala los productos. Opta por enjuagar los alimentos salados y enlatados antes de consumirlos: aceitunas, atún, arvejas, pepinillos, salchichas y ciertos quesos.
  • Elige alimentos frescos. Las carnes y los vegetales congelados y enlatados, la bollería industrial y las bebidas gaseosas suelen contener sodio.

En resumen, los alimentos frescos y naturales son nuestros mejores aliados cuando se trata de llevar una dieta hiposódica.

Recuerda consultar a tu médico para asesorarte sobre cualquier cambio en tu alimentación. ¿Esta información te ha sido útil? ¡Compártela!

REFERENCIAS:

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