¿La dieta blanda se refiere a solo comer papillas, cremas o solo gelatinas? En realidad, no. El área de salud de la Universidad Internacional de Valencia[1] detalla que las dietas blandas son un plan alimenticio que prescriben los médicos para hacer frente a enfermedades del aparato digestivo o la recuperación de una cirugía.

El tiempo de duración lo estipula el especialista y los beneficios que aportan al organismo es que permiten hacer una transición entre la dieta líquida y la general[2].

¡Descubre todo sobre la dieta blanda a continuación!

¿Qué significa blando en la dieta blanda?

La dieta blanda no se trata de comer caldos y gelatinas.

El Manual de Dietoterapia[3] establece que consiste en alimentos poco condimentados y con un contenido de fibra moderadamente bajo.

Mitos y verdades sobre la dieta blanda
¿Qué es mito y qué es verdad sobre la dieta blanda?

No carece de aporte a la nutrición pero sí intenta ser un eslabón hasta que la persona tolera alimentos sólidos. Estas son algunas recomendaciones para seguirla[4]:

  • Come varias veces al día en pocas cantidades.
  • Asegúrate que las preparaciones estén tibias.
  • Cocina con poca sal, sin condimentos y poco aceite.
  • Come despacio y mastica bien.
  • Reposa después de cada comida.
  • Emplea formas sencillas de preparación de alimentos: hervidos, asados a la parrilla o la plancha, entre otros.

Los sí y los no de la dieta blanda

De acuerdo con la periodista experta en salud Ana Soteras[5], estos son los alimentos que incluye y excluye la dieta blanda.

Alimentos permitidos

  • Cereales refinados: pasta o arroz hervido y pan blanco.
  • Carnes blancas: pollo, pavo, pescado. Todo a la plancha, hervido o al horno.
  • Huevos: solo la clara. Puede ser a manera de tortilla.
  • Lácteos poco grasosos: yogur natural o requesón.
  • Verduras cocidas en puré o caldo.
  • Frutas en compota sin azúcar o cocidas o asadas.
  • Legumbres en pequeña cantidad en puré.
  • Grasas al mínimo como aceite, mantequilla o aguacate.
  • Bebidas como agua, tés o caldos.

Alternativas vegetarianas

  • Legumbres en puré en pocas cantidades.
  • Tofu blanco sin ahumar ni condimentar.
  • Seitán.
  • Leches vegetales sin azúcar.

Alimentos excluidos

  • Cereales integrales ni productos de pastelería o repostería.
  • Carnes rojas, pescados azules ni mariscos.
  • Lácteos grasosos.
  • Vegetales crudos.
  • Fruta cruda.
  • Legumbres enteras.
  • Café, alcohol ni jugos ácidos.
  • Dulces ni golosinas.

3 mitos y verdades de la dieta blanda

Como suele haber desinformación en torno a la dieta blanda, enseguida derribaremos 3 mitos comunes sobre este régimen.

Mito 1: La dieta blanda es igual al ayuno intermitente.

Verdad: No. El ayuno antes mencionado implica abstenerse total o parcialmente de la comida durante tiempos muy determinados con el fin de obtener beneficios digestivos.

Mito 2: Este tipo de dieta es buena para bajar de peso.

Verdad: No. Las dietas blandas deben estar prescritas y supervisadas por un profesional.

Mito 3: Cuando llevamos dietas blandas, hay que tomar bebidas isotónicas.

Verdad: No. Las bebidas isotónicas suelen tener mucho azúcar y, por lo tanto, no están recomendadas[6].

Si a ti o a tu familia les prescriben una dieta blanda, recuerda preguntarle a tu médico todas las especificaciones y seguirlas al pie de la letra. Información es poder.


REFERENCIAS.
[1] Universidad Internacional de Valencia (2018)
[2] (Martín, Plascencia y González, 2011)
[3] (Martín, Plascencia y González, 2011)
[4] (Soteras, 2018)
[5] Soteras (2018)
[6] (Bravo, 2020)


BIBLIOGRAFÍA.
Bravo, V. (22 de enero de 2020). Desmontando mitos sobre la dieta blanda: ni Aquarius ni fiambre para recuperar el estómago. Mía.
Martín I., Plascencia, D., y González, T. (2001). Manual de DietoTerapia. La Habana: Editorial de Ciencias Médicas.
Soteras, A. (28 de agosto de 2018). Dieta blanda, algo más que arroz blanco. EFE Salud.
Universidad Internacional de Valencia. (21 de marzo de 2018). Dietas blandas: cuándo se utilizan y para qué sirven.